La verdad sobre el azúcar

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  • 21.08.2018
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El azúcar es en la actualidad uno de los alimentos más temidos por todo tipo de nutricionistas y dietistas, pero lo cierto es que a la hora de valorar el azúcar siempre debe diferenciarse entre el azúcar procesado de forma artificial, y el azúcar que contienen productos naturales como los lácteos (llamado lactosa) y la fruta (llamada fructosa).

Hoy en LaCazuelaSalamanca, ¡le contamos todo lo que debe saber sobre el azúcar!

 

El azúcar moreno no es más saludable que el azúcar blanco

 

Debido a que es marrón, el azúcar moreno se ve y parece más sano. No lo es. El azúcar moreno es azúcar blanco con melazas añadidas por su color y sabor, pero la cantidad de melaza no produce ni contiene ningún nutriente adicional por porción.

 

El azúcar de coco o la miel no son buenos sustitutos del azúcar

 

No hay duda de que “saludable” está en el punto de mira de muchos cocineros y amantes de la cocina sana y nutritiva. Muchas recetas de rosquillas, galletas y pasteles se autodenominan “sanas” y “naturales” porque han cambiado el azúcar blanco por azúcar de coco o miel. No obstante, a continuación verá por qué sustituir el azúcar por el aceite de coco o la miel no tiene ningún sentido.

Hecho de capullos de flores en la palma del cocotero, el azúcar de coco tiene las mismas calorías (15) y gramos de azúcar (4) que el azúcar blanco granulado. Se anuncia como un edulcorante bajo en el índice glucémico (IG), que mide cómo de rápido un alimento afecta el azúcar en la sangre después de comerlo. El IG del azúcar de coco es 35 (considerado bajo) comparado con 60 para el azúcar de mesa (considerado alto).

Pero el IG no es una ciencia perfecta, y no necesariamente refleja las condiciones del mundo real (un plátano tiene un IG más alto que el azúcar de coco, pero eso no lo hace menos saludable). También hay quien afirma que el azúcar de coco está lleno de nutrientes, pero un  vistazo rápido al Panel de información nutricional muestra cero fibra, proteína, vitamina A, calcio, vitamina C o hierro.

En cuanto a la miel, insistimos en que se trata, en la mayoría de los casos, de un alimento creado de forma artificial en una fábrica. A la miel natural se le añade, a lo largo de su proceso de elaboración, numerosos aditivos y conservantes que permiten almacenarla durante años en la despensa sin miedo a que se eche a perder. No tiene más que echar un ojo al panel de información nutricional para darte cuenta de que, aunque la miel contenga algo más que carbohidratos, no es el sustituto idóneo del azúcar en absoluto.